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Virando latas

Escrito por: Ramón Molina

Casi todos hemos oído alguna vez la historia de alguien que ha sido mordido por un perro, ya fuera suyo o no, pero pocas veces oímos cual es el procedimiento adecuado a seguir cuando esto sucede. La mayoría le tenemos miedo al dolor que una mordida pueda ocasionarnos, pero, en realidad, eso es lo de menos, lo peligroso aquí es que la herida se nos infecte y haya complicaciones.

Independientemente del tamaño o profundidad de la mordida, hay que cuidar esa herida:

  • En primer lugar, debemos examinar la herida para evaluar su gravedad. Si solo tenemos un corteo o rasguño, podemos tratarla nosotros mismos. Si la herida es profunda y se ve afectado algún músculo, ligamento, tejido o hueso debemos acudir inmediatamente a un centro de asistencia médica.
  • El siguiente paso es lavar exhaustivamente esa herida con agua y jabón (preferiblemente con un jabón antibacterial). El propósito es eliminar cualquier germen de la boca del perro que haya podido o pueda penetrar la herida.
  • Si la herida sigue sangrando, debemos presionarla con una toalla limpia o una gasa para frenar la hemorragia. Si en unos 15 minutos el sangrado no ha disminuido, debemos acudir a un centro de asistencia médica inmediatamente.
  • Una vez el sagrado haya disminuido o desaparecido, aplicaremos una crema antibiótica para prevenir que se nos infecte la herida según nos indique el fabricante de la misma.
  • Después debemos cubrir la herida para prevenir infecciones, ya sea con un vendaje, una gasa o una tirita, dependiendo del tamaño.
  • Independientemente de lo que usemos para cubrir la herida, debemos cambiarlo frecuentemente para mantenerla limpia. En cada cambio lavaremos y desinfectaremos la herida y sus alrededores.
  • El siguiente paso es controlar nuestra vacuna antitetánica. Si tiene más de 5 años, es recomendable volver a ponerla.
  • En el caso del perro, debemos controlar su vacuna de la rabia, si fuera posible. Si el perro está vacunado, no tenemos por qué preocuparnos. En el caso de que no podamos obtener esta información, si fuera posible, debemos observarlo durante 15 días para ver si muestra algún signo de tener rabia. Y ante la duda, debemos prevenir vacunándonos nosotros.
  • En los días siguientes, debemos observar la herida diariamente para ver si hay algún indicio de infección. En el caso de que nos duela más, se nos hinche, enrojezca o notemos caliente el área alrededor de la herida, fiebre o salga pus, debemos acudir inmediatamente a un centro de asistencia médica.
  • Algunos casos en los que debemos consultar inmediatamente con un centro de asistencia médica son si la persona padece diabetes, alguna enfermedad renal, cáncer, HIV o si sigue algún tratamiento que debilite el sistema inmunológico.

Y recuerde, ante la duda, consulte siempre con un doctor. Nosotros somos especialistas en mordidas, pero no en medicina, esto son solo unos pasos básicos orientativos.

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