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DesBacho de Prensa

Escrito por: Raúl Pérez

Viajar por internet o la vuelta a universos en minutos

El más reciente y peculiar de los viajes se hace por internet, recurso de la tecnología de “punta en la punta”, que facilita visitar universos de todo género, mayúsculos y minúsculos.

El viaje por internet, como los viajes por aire, mar y tierra, tiene una gama de propósitos principales y secundarios: comerciales, turismo, negocios, eventos, estudios, familiares, etc.

El presente artículo no pretende ser ni un texto preliminar al tema de viajar por internet. Sería un irrespeto a la ciencia y la tecnología. Porque resulta totalmente imposible abordar la introducción en una entrega periodística.

Lo más que se alcanza es citar el “formato” como expresión asumida, por la que a diario viajan millones de personas en la abrumadora mayoría de los países del mundo (para no decir
todos).

Google es lo que pudiera llamarse el “bajadero” más cercano, completo, fácil y si se quiere “barato” para un abc de lo que es viajar por internet.

“La manera de viajar ha cambiado de modo muy radical, gracias a la tecnología que tenemos todo a la mano, y a nuestro móvil que resulta un fiel compañero para guiarnos a cualquier destino. A través del desarrollo de las herramientas digitales, tenemos un sinfín de apps para poder guiarnos en el camino y también para poder ayudar a otros, llegando incluso a tener la capacidad para filtrarles nuestra información en tiempo real”.

Como estas citadas líneas, habría miles que orientan el criterio y las arterias de lo que significa “viajar por internet”. En tal sentido, el mejor mensaje entraña “aprender por Internet lo que es viajar por Internet”.

Lamentablemente “DesBACHO de PRENSA” no es una columna humorística, aunque se inspira en la necesidad de “bajar” la presión, dado que vivimos bajo fuego cruzado de factores que desesperan al más calmado o despreocupado de la cotidianidad y sus vertientes.

(Se aclara que tampoco las columnas humorísticas son recetas para bajar tensiones).

Un par de “tragos fuertes” es por igual sugerido para “botar el golpe” o “ahogar las penas”.

Quien indique esa especie de “Mejoral”, o “tente ahí” para “resolver” momentáneamente tensiones pasajeras o frecuentes, no debe sorprenderse si la persona destinataria, “se las sabe todas y una más” y le responde que eso de “ahogar las penas” se vuelve relativo, dado que “esas penas” pueden saber nadar, cosa que dejaría como “misión imposible” el sano interés de ahogarlas.