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Un puñado de besos, de Antonia Rodenas.

Escrito por: Fuáquiti

La historia titulada Un puñado de besos, de la escritora española Antonia Rodenas y destinada a los primeros lectores, muestra ternura en su máxima expresión.

Las palabras conectadas con musicalidad muestran sensibilidad y apelan a las emociones, necesidades y sentimientos de los más pequeños.

Narrada en tercera persona, nos cuenta de Kati, una niña que cargaba siempre “una cajita llena de besos y una gran sonrisa” al ir a la escuela. Estos podían ser de vainilla, chocolate o fresa, pero todos dulces, representando el afecto recibido en casa. Ella siempre estaba dispuesta a compartirlos con sus amigos del aula siempre que necesitaran alguno.

Ella tenía amigos de todo tipo. Estaba el caso de César, que siempre lloraba cuando su madre lo dejaba hasta que un mañana “sintió un calorcito en su cara que acababa con un sonoro…muaaaa” y se consoló.

Pero también tenía compañeros que no conocían el lenguaje de los besos y daban de lo que sabían: un empujón, patadas o tomaba las cosas sin permiso. Un ejemplo de ellos era Diego.

Un día, cuando la maestra lo regañaba, Kati se acercó con su tradicional pregunta: “¿Quieres un beso?” Y el belicoso niño dejó de llorar.

Pero en otra ocasión, no estaba de humor y sencillamente empujó a la cariñosa criatura. Esta empezó a llorar en el suelo y sus lágrimas caían “como gotas de rocío”.

Pero el afecto brindado dio su fruto, porque el resto de los niños fue hacia ella y preguntaron: “¿Quieres un beso de…?” y de inmediato le brindaron “un puñado de ellos”.

Por su lado, Diego quedó solo como si estuviera “perdido en un bosque oscuro y triste”, aunque no por mucho tiempo.

Se acercó sigilosamente a la niña, y susurrando un “¿me perdonas?”, le dio un beso. La respuesta de la pequeña no se hizo esperar: “tu beso sabe a caramelo”. Y en ese momento “los colores le salieron a Diego”.

Tantas muestras de cariño pusieron de buen humor a la maestra quien de inmediato compartió un cuento con ellos.

Esta es una historia encantadora y significativa. En una mezcla de prosa y poesía, Antonia Rodenas sabe respetar el nivel de comprensión lectora de los más pequeños, mostrando un alto valor literario, con el uso de ricas imágenes, metáforas y símiles, ritmo en las palabras y repeticiones claves que comprometen la atención e interés del lector.

Con su lectura, hermosamente ilustrada por Carmen Solé Vendrell, podríamos sentirnos identificados con alguno de sus jóvenes personajes. Porque, ¿quién no se siente bien al ser escuchado y respetado? ¿A quién no le gusta contar con un puñado de amigos que estén para uno, o escuchar una buena historia con los ojos y los oídos bien abiertos?

Por esto, Un puñado de besos es un libro ideal para disfrutar y resaltar los valores de la amistad, amor, la tolerancia y el respeto a las diferencias y llegar a sentirse y ser como la protagonista: “ricos, pero muy ricos”.