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Pollo Cojo, de Niurka Herrera

Escrito por: Karina Castillo

En dos palabras puedo resumir cuánto he aprendido acerca de la vida: sigue adelante. Robert Frost.

Todos en la vida hemos experimentado limitaciones. La diferencia radica en la actitud que tomemos, si la de detenernos o movernos a pesar de ellas.

Pollo Cojo, de la talentosa escritora y atleta consumada, Niurka Herrera, es una historia fresca, entretenida y solidaria. Es una propuesta dirigida a los más pequeños y cuenta con una fluida y extraordinaria narrativa, que atrapa.

En la misma, la autora incluye vívidas descripciones que favorecen la visualización de las escenas; diálogos animados que permiten a los personajes contar la historia, y emplea diversos recursos, como la repetición de frases, que mantienen al joven lector conectado con la trama.

Se trata de un pollo que vivía en un gallinero. Era amarillo como todos, pero tenía una particularidad: había nacido con una pata más corta que la otra, y eso hacía que anduviera con dificultad y se cayera frecuentemente. Por ello, casi no participaba en las actividades del corral. Mientras, los demás moradores se burlaban y le decían una y otra vez “¡Pollito Cojo quiere jugar y su patita no sirve pa´ na!”.

Nuestro personaje se entristecía y escondía bajo las alas de su progenitora, pero Mamá Gallina no le permitía quedarse allí por mucho tiempo, sino que lo animaba a seguir intentado hacer las cosas, mientras le decía: «Tú puedes ser todo lo que quieras». Entonces, con gran determinación, intentó una y otra vez mantener el equilibrio, valiéndose de una pata improvisada hecha de palo, con lo que tenía una vida más o menos normal. Sin embargo, Pollo Cojo aún tenía pocos amigos.

Pero las cosas comenzaron a cambiar, cuando una terrible noticia llegó. Un perro, al que le gustaba comer huevos, rondaba cerca y los alados animales, incluyendo los gallos, estaban muy preocupados. Todos se ofrecieron a cuidarlos, incluyendo nuestro protagonista, pero fue rechazado. A pesar de ello, las palabras de su madre sonaban en su cabeza: “Recuerda que puedes hacer todo lo que quieras, solo tienes que esforzarte un poco más”.

Y así lo hizo. Entrenó día a día hasta que se convirtió en el gallo más fuerte del gallinero, quien resultó ser luego el héroe que salvó a todos del canino invasor. De ahí en adelante, la nueva consigna de los habitantes del corral rezaba: -“¡Pollo Cojo pudo pelear y perro huevero no va a regresar!” Mientras la madre, orgullosa, siempre le alentaba cacareando: “¡Cloc, cloc, cloc, cloc, ese es mi hijo!”

La historia de Niurka Herrera es original, creativa e inspiradora. Sin llegar a sermonear, muestra una visión clara de un mundo inclusivo que atrae a niños y mayores hacia una sociedad posible, en donde todos tengan la oportunidad de vivir, crecer y avanzar en armonía, donde no haya víctimas ni victimarios, sino seres que se empoderen y funcionen como individuos y comunidad.

En Pollo Cojo, la autora nos muestra, de una forma amena, sencilla e ingeniosa, cómo los valores del amor, la aceptación, el respeto, la empatía, perseverancia y resiliencia son claves para el desarrollo de cada uno, sin importar el tamaño, y llama a no permitir que ninguna voz, ya sea la de otros o la nuestra, nos limite o prive de hallarnos y convertirnos en lo que queramos ser.