Escrito por: César Sánchez Beras
Mi niña me pide un cuento
donde no existan villanos…
Donde la bruja se casa
con el príncipe encantado,
donde todos los galanes
dejaron ya de ser sapos,
y la madrastra es alegre,
y todo el bosque está claro,
las noches tienen estrellas
y no hay ruido en los tejados,
donde los sueños son bellos
y los caballos son blancos
donde canciones de cunas,
arrullan niños y ancianos,
donde por cada clavel
hay un colibrí zumbando…
Mi niña me pide un cuento
donde no existan villanos…
Y yo que soy todo oído
cuando ella me pide algo,
salgo a buscar al tintero
un nuevo cuento encantado.
Un cuento donde la luna
baile con el sol un tango,
donde las flores se vistan
con su vestido rosado,
donde todos los jazmines
den sus olores al prado,
donde desfilen bailando
mil elefantes rosados,
y un millón de mariposas
hagan posible el milagro,
de escribir sobre la brisa
el cuento que ella ha soñado.
Mi niña me pide un cuento
!Ay! Si pudiera crearlo.
©César Sánchez Beras
El Espejo del Río
Un niño se está mirando
en los espejos del agua,
y en un cristal de agua limpia
ve su cara reflejada.
Son sus ojillos luceros
y es su mejilla alborada.
Su cabellera es de sol,
su mirada de cascada.
Sus labios son de sandía
y su sonrisa de plata,
y en cada diente se posa
un rayo de luz muy blanca.
Un niño se está mirando
en los espejos del agua.
©César Sánchez Beras