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El Camino de Libertad, de Lucía Amelia Cabral.

Escrito por: Karina Castillo

Esta historia, de la escritora Lucía Amelia Cabral, está llena de detalles y simbolismos que describen el ambiente y las emociones de sus personajes, permitiendo al lector adentrarse en ella, de tal forma, que pueda encontrarse con sus cumbres, árboles, aves, flores, aromas y presenciar la cambiante luz del día en un sendero que pudiera ser el suyo.
A medida que avanza entre sus líneas, el mismo lector va descubriendo la trama, los personajes y su mensaje. Conoce al pajarito pardo que todo lo escucha y observa, a la distancia de un roce. Al personaje principal, una gallinita llamada “Libertad”, que desde temprano lleva su preciosa carga sobre un camión con ruedas de troncos de limoncillo e iluminado con cocuyos, mientras “la mañana se despereza y luego se desarropa”, para cubrirse de colores y llenarse de música cuando los sonidos del día “se organizan”.
Al avanzar por su camino, Libertad recoge a otros amigos: a la última gota de rocío llamada Esperanza, el almendrito de nombre Perseverancia y al zapato marrón de “aspecto honorable y sencillo”, llamado Esfuerzo. Cada uno de ellos tiene un destino: Esperanza quiere llegar al molino de viento; Perseverancia hasta el cruce de tres caminos, lleno de hojas color rojo encendido o “bermejas”; el zapato Esfuerzo hasta el mercado y la gallina Libertad debe seguir su “camino largo pero feliz”, como ella dice, “hasta el otro lado de la montaña”, para hacer su entrega.
Los amigos conversan animadamente durante todo el trayecto, “unidos en afecto” y al hacerlo, cada uno descubre algo del otro, y aprenden a valorarse. Pero, cuando solo queda Libertad en el camión, el pajarito pardo le saluda diciendo:
“Tú anidas mi canto más hermoso.
Embelleces mis plumas…
Impulsas Libertad, mi vuelo;
Elevándome por aires nuevos”.
La gallinita le responde agradecida y cobra ánimo para andar el último trecho y, cuando “la noche se deslizaba por doquier”, Libertad alcanza al fin su destino: “Humanidad se llamaba el pueblo y Amor su preciosa carga”.
Lucía Amelia Cabral nos ha narrado una historia con vívidas imágenes. Nos transporta a través de sus personajes y su lenguaje poético lleno de musicalidad, y nos hace ver que con esfuerzo, dedicación y perseverancia pudiéramos tocar, ver, vivir y transitar, eso que llaman Libertad.