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DesBacho de Prensa

Escrito por: Raúl Pérez

Madres de las penurias va de manos con el amor de madre

La temática de las madres, pudiera invertirse a las madres de las temáticas.
La madre es ternura para sus hijos y para todos los niños.
Una buena madre no permite complaciente que su hijo deje de comer sabiendo del hambre que sufre la niñez por doquier.
La madre buena es intemporal. No tiene “fecha en el calendario”. Por eso es frecuente oirla preguntar por “el niño”. Y cuando usted viene a ver, ese niño es un adulto “tajalán”.
Pero la madre también es “macana” en la crianza de sus hijos. De ahí su recurrente advertencia: “¡Si lo haces otra vez, tú verás que te haré!”.
El amor de madre es un manantial de expresiones y gestos que destilan ternura.
La madre es capaz de sacar tierra seca de la húmeda por el bien de sus hijos.
Pero no es tan fácil como aparece en las descargas publicitarias comerciales.
Escuchar el calvario de una madre ‘fajá’ en la crianza de sus hijos, arroja el convencimiento de que no es lo mismo “llamar al diablo que verlo llegar”.
El abanico de las penurias enlaza con el abanico de la educación materna, de la salud preventiva, de la hermandad familiar, del respeto a los demás, etc.
“Subir una familia” no es una mano de bingo, ni nada por el estilo.
Las arrugas y los pliegos no son frutos del almanaque pura y simplemente.
Se trata del acopio de alegrías maternas, tristeza, angustia “de género” y otros sinsabores que solo las madres,
madres, conocen.