A+ A A-
A+ A A-

Cartas a la doctora corazón

Escrito por: Víctor Reyes

La que por su orientación te cobra un riñón

Pregunta: Doctora corazón, soy una mujer de los 3 Ojos y me está visitando un hombre 3 Brazos… ¿qué hago, me caso con él?

Respuesta: Hola querida amiga, ese matrimonio no lo aconsejo. Tú que eres una mujer de los 3 Ojos, y por lógica ves las cosas más claras que tu pretendiente. Lo primero es que si él es de los Tres Brazos se le irá a ustedes una fortuna en desodorantes. Otra cosa, es que si a ti te da conjuntivitis, ¡Dios no lo quiera! él va a sufrir demasiado. Busca un hombre de otro sector que ese matrimonio no conviene.

Pregunta: Doctora Corazón: Soy una joven que ando buscando un joven, apuesto y millonario que esté dispuesto a darlo todo por mí. ¿En dónde puedo encontrar ese hombre que ando buscando?

Respuesta: Hola mujer joven, si yo supiera dónde podría estar ese hombre que describes; te juro que si supiera en dónde está… ¡Lo iría a buscar para mí!

Pregunta: Doctora corazón, siempre he soñado con encontrar un príncipe azul que me lleve al altar. Ya tengo 40 años y ese príncipe azul no termina de llegar… ¿Qué hago?

Respuesta: Hola querida ilusa: Seguro que esperando a ese príncipe azul, has ignorado a varios morenos que te han tirado el ojo; es preferible un negro eterno a un príncipe azul por un día. ¡Ah! Si persistes en buscar un príncipe azul, te recomiendo investigues adónde viven los pitufos.

Pregunta: Doctora corazón, mi inquietud es la siguiente: Mi novio es uno de los implicados en el caso de Odebrecht. Después que él cayó preso, no me ha dado lo que antes me daba para el pago del apartamento; ya debo un mes de la jipeta y me toca cita la semana que viene con el cirujano. Estoy desesperada… ¿Qué hago?

Respuesta: Múdese de nuevo para el barrio en donde usted vivía; entregue la jipeta y olvídese de cirugías por ahora y cuando se cumpla el año de coerción, si él sale… entonces posiblemente usted vuelva a su apartamento, a tener su jipeta y se atenderá con su cirujano plástico… Mi consejo es que vaya de vez en cuando a visitarlo, ya que en la cama y en la cárcel es que se conocen a los amigos.