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Califé de las galaxias: Carnaval de los tacaños.

Escrito por: Luis Meléndez

Un paciente necesitaba sangre urgente. Un tacaño, cosa rara, se la donó. El paciente era millonario y le regaló un carro nuevecito al donante; luego otra vez requería sangre, el tacaño le donó nueva vez, el paciente le regaló una motocicleta y una vez más necesitaba sangre, pero esta vez no le dio nada. ¿Qué pasaba? En la medida que la sangre del tacaño entraba en el cuerpo; el paciente era menos agradecido; jajajaja.

Hoy Califé y versos callejeros para los “codos duros”. La palabra tacaño (avaro, mezquino) viene del italiano taccagno.

Soñaba con restaurante
y mucha gente contenta
el tacaño se despierta
para no pagar la cuenta.

El tacaño se maneja
con una mente precaria
tiene problema en el alma
y no en la cuenta bancaria.

El tacaño ve en la tele
una misa semanal
y cuando viene la ofrenda
cambia para otro canal.

El tacaño es estudiado
como una mente anormal
hombre que tiene dinero
y ni en él quiere gastar.

Tacaño ‘reggetonero’
va nublado por la fama
es más la bulla que hace
que el dinero que se gana.

Todos hemos conocido
casos de tacañería
dormir tres viejos pegados
mientras hay cama vacía.

Un tacaño bien vestido
muy elegante y pimpollo
unos calzoncillos viejos
zurcidos llenos de hoyos.

Se le murió la mujer
solo un sádico se alegra
se casó con la cuñada
disque ahorrándose la suegra.

Estamos en la red.
Escribe: maigaro y calife.