A+ A A-
A+ A A-

Artículo de Sergio Forcadell

Escrito por: Fuáquiti

Las cosas irían mejor si…..

Si a los presidentes y los altos funcionarios se les obligara a coger la guagua, una voladora o un motoconcho para ir al Palacio o a las dependencias oficiales; seguro que el trasporte terrestre mejoraría de inmediato.

Si a los hijos de los presidentes y de los altos funcionarios se les obligara a estudiar en los liceos públicos y después cursar las carreras en la universidad estatal, seguro que la educación avanzaría rápidamente.

Si las familias de los presidentes y de los altos funcionarios se les obligara a internarse en los hospitales públicos para operarse o ser atendidos en caso de emergencias, seguro que la sanidad mejoraría a marchas forzadas.

Si a los presidentes o altos funcionarios no se les permitiera tener circuitos privilegiados, plantas eléctricas, baterías o paneles solares  en sus residencias, seguro que el suministro eléctrico hace tiempo que ya estaría resuelto.

Si los presidentes y altos funcionarios no pudieran comprar botellas, botellones o poner filtros en las llaves de sus casas, seguro que el asunto del agua potable no sería ningún problema.

Si a los presidentes y a los altos funcionarios les pagaran solo por los trabajos realizados y por la calidad de sus resultados, seguro que muchos de ellos cobrarían la tercera parte de sus sueldos, o menos.

Si los presidentes y altos funcionarios tuvieran que pagar de sus propios bolsillos los anuncios políticos que promueven sus personas o dependencias, seguro que veríamos la publicidad no en la televisión o en las vallas, sino en las secciones de clasificados.

Si los presidentes y altos funcionarios se tuvieran que costear la gasolina y los choferes de sus propios sueldos, seguro que no se verían tantos vehículos oficiales llevando niños a las escuelas ni paseando los fines de semana.

Si a los presidentes y altos funcionarios no pudieran disponer de alarmas, videos, guardianes, policías, soldados o escoltas, seguro que los índices de criminalidad y delincuencia bajarían drásticamente.

Si a los presidentes y los altos funcionarios se les aplicara la ley fundamentalista  islámica que manda cortar las manos a los que las meten donde no deben, seguro que se acabaría la corrupción o en su defecto, veríamos muchos mancos por la calle.