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Artículo de Karina

Escrito por: Karina Castillo

“De la mano con Duarte”, de Avelino Stanley

Una de las actividades favoritas de mi infancia, durante las vacaciones, era colorear libros de historias que mi madre nos obsequiaba, a mis hermanos y a mí. Al mover mis manos sobre sus páginas, usando lápices de cera, me detenía a leer los textos al final de cada ilustración. Luego de terminar de colorearlos, repasaba una y otra vez sus palabras, dejando en mí una sensación de querer más.

En el libro “De la mano con Duarte”, el destacado escritor Avelino Stanley, ha logrado acercar la historia de nuestro patricio usando precisamente imágenes para darles color, algo que la mayoría de los niños disfruta hacer. Se puede vislumbrar a miles de ellos haciendo lo mismo: leyendo y “coloreando la vida de Duarte”.

Quizás pueda decirse que ya se ha contado esta historia hasta la saciedad, sin embargo, es extraordinario cómo de una forma sencilla, a través de figuras representativas y textos breves, se tratan aspectos relevantes de la vida del gestor de nuestra Independencia. El autor ofrece informaciones que usualmente pasarían desapercibidas, como fechas y lugares históricos, presentándolos de una forma llana y divertida a la vez.

En este libro, Stanley muestra pinceladas de la vida del patricio, de la gesta independentista y sus protagonistas. Además de eventos puntuales de su vida, sus valores y principios, se tratan hechos del escenario histórico que le tocó vivir.

A través de sus líneas, el autor busca inspirar a los jóvenes lectores refiriéndose al carácter del fundador de la República, como cuando dice: “Duarte fue obediente con su mamá y papá…buen hermano, buen amigo y un dominicano muy puro”. Hace también referencia a su sentir patriótico y a la manera en que él se expresaba a través de sus conocidas frases como “Vivir sin Patria es lo mismo que vivir sin honor”.

Stanley ha sabido capturar la esencia de la historia, y “traducirla” para su comprensión. Este libro, a propósito el mes de la patria y durante todo el año, resulta un recurso valioso para llevar a las casas y a las escuelas pero, sobre todo, a las manos y mentes de nuestros niños y hasta de los adultos, a los que quizás se les ha olvidado un poco “andar de la mano con Duarte”.