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Animal Armonía, de Ángela Hernández.

Escrito por: Karina Castillo

 

 

El poemario Animal Armonía, de Ángela Hernández, es una invitación a prestar atención y disfrutar con los cinco sentidos las maravillas del mundo natural las cuales, por la cotidianidad y sutileza en que a veces se muestran, pueden pasar desapercibidas.

En sus versos, la también narradora y amante de la fotografía expresa lo que observa en la conducta de los animales en su interacción con otros seres vivos y el mundo y, en cierta forma, parece verse a sí misma a través de ellos. A su vez, conecta con el lector provocando que se sienta identificado, logrando una singular empatía con este a través de su poesía.

Con maestría, la autora demuestra una profunda reflexión y nos llama a hurgar más allá de la simple denotación de las palabras hasta llegar a la esencia, como vemos en esta aparente contraposición de versos:

“Sobre la punta de tu lengua

una leona cultiva flores”.

Sus imágenes poéticas hacen que el lector se detenga y provocan interrogantes como: ¿De quién y qué es la punta de la lengua? ¿Quién es la leona? ¿y por qué y cómo cultivaría flores? ¿Son realmente flores? Por decir algunas que pudieran surgir.

De igual forma, exalta la preeminencia de la naturaleza sobre los inventos humanos en el poema Patentes:

El bosque inventó

al zumbador

Y los océanos

al dragón de mar

antes que el humano

el helicóptero.

Pero notamos que en sus composiciones no solo hace alusión a los animales. En ellas, las metáforas se conjugan y todos, seres vivos y el mundo inanimado, tienen lugar y pasan…

“El sol por la garganta

la noche por el capullo de seda

la mariposa por el ojo del huracán

el camello por el orificio de una aguja”.

Ángela Hernández nos llama a ver junto a ella a un hilo de araña entre flores, cómo el cielo se convierte en “espía de un barrancolí” y “la polilla tiende a inmolarse  golpeándose en la luz”, a esperar que “los caracoles se conviertan en constelaciones”, a que “las mariposas se abran como libros” y a preguntarnos si fueron ellas que “inventaron las hojas”, o si fue al revés.

Siendo un libro magistralmente ilustrado por la artista Taína Almodóvar, el mismo no tiene edad para quien lo recibe, quien puede “leerlo” a su manera.

Los textos se complementan en armonía con las imágenes consideradas como poesía visual.
Esta simbiosis del arte literario y plástico
son el resultado de una extraordinaria contemplación, de una búsqueda y descubrimiento
en todo lo que nos rodea y, de esta forma,
nos ofrece una valiosa oportunidad de
encontrarnos también a nosotros mismos.

*”Poesía visual es el arte de ver poesía en las cosas y saberlo expresar plásticamente.” Isabel Jover